Este es uno de los ejemplos donde la imagen corporativa se convierte en el motivo gráfico principal de la campaña de comunicación. Extrapolado a todos sus formatos, desde anuncios en revistas o periódicos hasta ferias y objetos de merchandising. El resultado sobre el reconocimiento de la marca es espectacular, cualquier persona que ha visto un mensaje vuelve a asociar el corazón rojo a la promotora de viviendas.